domingo noviembre 29 de 2020

“La política de vivienda es un eje articulador de la política social”: Santos

08 abril, 2014 Generales

En su intervención en la ceremonia de apertura del Foro Urbano Mundial, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, señaló que “estamos convirtiendo la política de vivienda en un eje articulador de nuestra política social y de la estrategia para la superación de la pobreza. Pusimos en marcha un esquema de verdadera ingeniería financiera para hacer viable un programa que convirtiera en propietarias a familias que, por su situación económica, no soñaban siquiera con esta posibilidad”.

Agregó que “gracias a esto, hoy estamos entregando 100 mil casas completamente gratis a familias en situación de vulnerabilidad –por ejemplo aquellas desplazadas por la violencia– y a familias en la pobreza extrema, y con esto estamos transformando sus vidas. Y no se trata de dar casas aisladas… El compromiso de los constructores es entregar un entorno de urbanismo alrededor de ellas, con zonas verdes, áreas comunitarias y de recreación, espacios para escuelas, centros de salud y comandos de policía”.

El Presidente explicó a los 1.700 asistentes a la ceremonia que “no solo son viviendas sociales sino viviendas dignas, mucho más amplias que las viviendas con subsidios que antes se entregaban. Así logramos un doble objetivo: mejoramos la calidad de vida de cientos de miles de personas para ayudarlas a salir de la pobreza, y contribuimos a hacer una mejor ciudad. Y este es solo uno de varios programas con los que hemos logrado promover la construcción de cerca de un millón de viviendas en cuatro años”.

Dos eventos de talla mundial se realizan este año en América Latina: el Mundial de Fútbol de Brasil y este “Mundial de Ciudades”, que en su séptima edición es acogido por nuestra bella, innovadora y pujante ciudad de Medellín.

Mientras que Brasil recibirá a las mejores selecciones y futbolistas del planeta, nosotros estamos asumiendo otro reto tan apasionante como urgente.

Estamos reflexionando sobre los desafíos que enfrenta no un país o una región, sino el mundo entero, para seguir avanzando en la consolidación de ciudades que sean competitivas económicamente, que respondan a las demandas sociales de sus habitantes y que sean amigables con el medio ambiente.

Esto no es algo que les interese solo a un puñado de expertos y académicos: es un debate cuyas conclusiones tocarán las vidas de miles de millones de personas en todo el planeta.

Por eso agradezco la confianza depositada en Colombia por las Naciones Unidas para llevar a cabo este Foro Urbano Mundial.

Tenemos toda la disposición para escuchar y aprender de las experiencias globales y también mucho para compartir con el mundo.

Uno de los casos más apasionantes es el de esta ciudad que nos acoge, pues Medellín simboliza el salto que Colombia está dando hacia la prosperidad, el desarrollo y la paz.

Así como a esta ciudad hace unos años la asociaban con el narcotráfico y el crimen, a Colombia también llegaron a considerarnos un Estado fallido… ¡La verdad es que muy pocos apostaban por nosotros!

Hoy la realidad es otra: mientras que Medellín es un referente global en materia de desarrollo urbano con equidad y un sinónimo internacional de buen vivir, Colombia está cada vez más cerca de poner fin a medio siglo de conflicto armado interno y es una de las economías en ascenso más atractivas del planeta.

El desempleo –un fenómeno que tanto afecta el mundo urbano– ha bajado consistentemente en los últimos 4 años y hoy podemos decir, con orgullo, que somos el país de América Latina que más empleo está generando, con una característica muy positiva: que se crean más trabajos formales que informales.

Por otro lado, desde el 2010 hasta ahora han salido de la pobreza 2 millones y medio de personas, y de la pobreza extrema 1 millón 300 mil.

¿Cómo lo hemos logrado? Aplicando la misma visión que le estamos imprimiendo al desarrollo de nuestras ciudades: ¡pensando en la gente!

Estamos pensando en sus necesidades, sus expectativas, y su bienestar porque ¡esa es la clave del desarrollo!

Medellín es un ejemplo de cómo la planificación y el urbanismo se pueden traducir en inversión social, inclusión, conectividad para las comunidades menos favorecidas y recuperación del espacio público.

Las escaleras eléctricas de una zona de esta ciudad que ha sufrido históricamente por la violencia y la marginación –la Comuna 13– son únicas en el mundo.

Lo mismo ocurre con el metrocable, con esos parques-bibliotecas donde la recreación se funde con la cultural, con los centros culturales construidos en zonas deprimidas…

Todos estos avances son la demostración de que SÍ ES POSIBLE crear espacios urbanos que fomenten la calidad de vida y brinden oportunidades de igualdad.

Por supuesto, para lograr transformaciones como estas se requiere la voluntad y la acción de los dirigentes locales, de los alcaldes, como felizmente ha ocurrido en esta ciudad.

Su compromiso, alcalde Aníbal Gaviria –así como el compromiso del ahora gobernador Sergio Fajardo y el del exalcalde Alonso Salazar– han sido fundamentales para hacer realidad esta Medellín que las propias Naciones Unidas califican como “un ejemplo internacional de transformación urbana a través del urbanismo social”.

Y hablamos de transformación a través de la innovación… No por nada Medellín fue reconocida el año pasado por el Wall Street Journal y el Urban Land Institute como la ciudad más innovadora del planeta.

Los dirigentes y habitantes de esta capital entendieron que la fórmula no es la del urbanismo porque sí. Entendieron que no se trata de llenar las ciudades de bloques de cemento, sino de brindar CALIDAD DE VIDA con soluciones creativas.

Este es un tema prioritario para nuestro país, pues 3 de cada 4 de los colombianos viven en zonas urbanas.

Bogotá, nuestra capital, supera los 8 millones de habitantes y tenemos otras tres ciudades con más de 1 millón de habitantes. A esto se suma que en nuestro país hay 33 centros urbanos en los que viven entre 100 mil y 1 millón de personas.

Es por eso que garantizar el desarrollo armónico y eficiente de las ciudades es prácticamente una obligación para nosotros.

¿Y cómo lo estamos tratando de hacer? Convirtiendo la política de vivienda en un eje articulador de nuestra política social y de la estrategia para la superación de la pobreza.

Pusimos en marcha un esquema de verdadera ingeniería financiera para hacer viable un programa que convirtiera en propietarias a familias que, por su situación económica, no soñaban siquiera con esta posibilidad.

Gracias a esto, hoy estamos entregando 100 mil casas completamente gratis a familias en situación de vulnerabilidad –por ejemplo aquellas desplazadas por la violencia– y a familias en la pobreza extrema, y con esto estamos transformando sus vidas.

Y no se trata de dar casas aisladas… El compromiso de los constructores es entregar un entorno de urbanismo alrededor de ellas, con zonas verdes, áreas comunitarias y de recreación, espacios para escuelas, centros de salud y comandos de policía.

Incluso las entregamos con una dotación básica de libros para su biblioteca familiar, y con conexión a internet y un subsidio para compra de computador.

En otras palabras, no solo son viviendas sociales sino viviendas dignas, mucho más amplias que las viviendas con subsidios que antes se entregaban.

Así logramos un doble objetivo: mejoramos la calidad de vida de cientos de miles de personas para ayudarlas a salir de la pobreza, y contribuimos a hacer una mejor ciudad.

Y este es solo uno de varios programas con los que hemos logrado promover la construcción de cerca de un millón de viviendas en cuatro años.

Así beneficiamos a la población que más lo necesita, realizamos una planeación más eficiente del espacio público y, adicionalmente, estimulamos la economía y generamos empleo.

Share Button