jueves enero 21 de 2021

‘Tetatón’: Leche materna con mucho amor

10 agosto, 2014 Generales

Ana Milena Mora, amamantando a sus lindas gemelas: un claro ejemplo de madre lactante a seguir. Foto: La Pluma & La Herida

Por: Ricardo Rondón Ch.

Ese niño quiere/ que lo arrulle yo./ Que lo arrulle su mama,/ la que lo parió./ Bisabuela negra,/ ¿qué dicen de vos?/ Que soy soberana/ y madre de Dios. (‘San Antonio’, nana de arrullo de la tradición popular negra)

Cuando amamantaba a sus hijos, cuatro en total, Nelly Mina, poeta, profesora de danza y cantadora de Puerto Tejada (Cauca), lo hacía entonando esta nana, y muchas más, acompañada de sus esposo, Luis Omar Arrechea (hoy pensionado de la Policía), y de los críos más grandecitos.

Nelly, una negra bien formada de carnes, altiva, llena de vida, con una pollera ancha y un turbante de vivos colores que le dan un aire de majestad africana, habla de la cultura ancestral de su pueblo en estos procesos de crianza, desde el alumbramiento, acompañado de legendarias parteras, los cuidados del neonato y el arte de amamantar que, por tradición, es un ejercicio sagrado en el que según ella, debe intervenir toda la familia.

La cantadora en cuestión fue una de las protagonistas invitadas a la primera ‘Tetatón’, promovida por la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Secretaría de Integración Social, en cooperación con otras entidades, donde no sólo cumplió con su actividad artística en tarima, sino que dio cátedra de cómo cumplir al alimento desde el seno materno, la higiene del mismo, el aprovechamiento de la leche sobrante, y el enriquecimiento del precioso líquido a través del consumo de productos naturales durante el período de lactancia.

Nelly Mina, habitante de Bosa Betania, al suroccidente de Bogotá, estaba acompañada de tres de sus hijos, los mayores -porque el más pequeño estaba en el colegio-: Maribel Arrechea Mina, de 31 años, contadora pública; Juan Carlos y John Eduard Arrechea Mina, de 22 y 19 años respectivamente, estudiantes de música e integrantes a su vez del grupo Palenque, que respalda en la voz cantadora a su mamá y a otras artistas, como la profesora chocoana Elsy Valencia, otra de las voces invitadas a la ‘Tetatón’, que contó con la asistencia de alrededor de 1.800 madres, en inmediaciones del Parque de Los Novios.

Nelly Mina, poeta y cantadora de Puerto Tejada (Cauca), explicó los beneficios y providencias de la leche materna, y del sagrado ejercicio de amamantar. Foto: La Pluma & La Herida

Rodeada de su prole, Nelly Mina lanzó una frase que hizo eco en las mamás presentes, pero también en las médicas, trabajadoras sociales, enfermeras, asistentes y demás personal adscrito a la Secretaría de Integración Social y de la Secretaría de Salud del Distrito: “De la leche materna y como se brinde a los seres que más amamos en la vida, depende el espíritu de unión, amor y confianza de nuestros hijos en el mañana”.

La de Mina, una utopía difícil de cumplir para la gran mayoría de madres que poblaron en mañana soleada el tradicional Parque de los Novios, aquejadas por prematuras separaciones y divorcios, por una pésima calidad de vida, y porque se ven forzadas a doblar sus jornadas de trabajo para medio sostener a sus hijos.

Caso particular, Luz Ángela Olaya, una robusta mujer de 32 años, madre de dos hijos, uno de 16 años y el segundo, de 9 meses, que trabaja de noche conduciendo una moto como cobradora de créditos, y que tiene que dejar al de pañales al cuidado del hijo adolescente con un biberón de leche en polvo, mientras ella llega al siguiente día a darle de su leche después de cumplir a una jornada fatigosa, estresada ante los peligros citadinos, y “muerta de sueño”, como ella afirma.

O Luz Consuelo Supino, madre de un bebé de 11 meses, que trabaja en un expendio de empanadas y otros comestibles, 24 horas, día de por medio, y se ve obligada a dejar al crío en manos de una vecina, a quien le retribuye por su cuidado quince mil pesos. Amén de muchos testimonios de otras madres, algunas desplazadas, maltratadas, desempleadas, adolescentes y en un considerable número, con hijos no deseados, producto de la violación.

Un crío, con la tricolor de James, embelesado con el seno materno, en la jornada de ‘Tetatón’ convocada por la Secretaría de Integración Social. Foto: La Pluma & La Herida

No sucede lo mismo con Ana Milena Mora Hurtado, de 24 años, una acuerpada, rozagante y vigorosa mamá, a quien sorprendimos amamantando a sus gemelas de 19 meses: Ana María y María Camila, quien sostiene contar con el respaldo de su marido, Christian Munévar, funcionario de una acreditada empresa de gaseosas, y que como madre, ella se identifica a la antigua, exclusivamente pendiente del hogar, de la crianza y el cuidado de sus nenas, y del mayor, Andrés Santiago, de 5 años.

Le digo a Ana Milena, a manera de broma, que con semejante dotación lactante y la consagración que irradia a la hora de amamantar, podría tener media docena de párvulos, sin ningún problema. Ella sonríe y riposta:

“No. Ahí paramos. La situación económica cada vez se pone más complicada. Después del niño, quisimos encargar la nena para que quedara la parejita. Pero ¡bingo!, como dice mi esposo: ‘el huevo resultó de dos yemas’. Dios lo quiso así y recibimos felices este par de bendiciones. Afortunadamente tengo a mi madre al lado, que me ayuda mucho. Imagínese, si con uno es difícil, cómo será con tres al tiempo”.

Tiene toda la razón Ana Milena: a la par de la campaña de incentivar la cultura e importancia de la leche materna, también, y es cuestión de urgencia, se debería emprender otra de control natal, de planificación familiar, porque no es traer como por encargo muchachitos al mundo sin saber el futuro que les depara, sobre todo en los estratos marginados y vulnerados por la falta de educación, la pobreza extrema, el desamparo y la violencia. Y, peor aún, con una tasa de superpoblación, inconcebible para asegurarles un mañana digno.

Cientos de madres se congregaron en el Parque de Los Novios para cumplir a la jornada de ‘Tetatón’,  creada para incentivar la cultura de la leche materna. Foto: La Pluma & la Herida

Nelly Mina retoma la palabra y dice que la proliferación en familias se podía sostener en otros tiempos menos complicados, cuando la madre podía estar en disposición y entereza a sus hijos, “a amamantarlos como se debe, a protegerlos y educarlos en la crianza del hogar, que es la más valida y la que les va a servir en el futuro. Hoy se ve una cantidad de embarazos irresponsables, sobre todo en adolescentes, en jovencitas que no tienen ni los recursos ni la preparación para asumir un rol tan importante. Y las consecuencias no pueden ser más críticas y deplorables”.

En el esmero por la productividad de una lactancia saludable, Nelly Mina y Ana Milena Mora coincidieron en esos consejos de abuelas para hacer abundante, rica y nutriente la leche materna: la aguadepanela en crudo, es decir, la panela derretida una vez se ha hervido el agua; la crema o poteca de ahuyama; la leche de vaca con manzanilla, o la aguadepanela con hinojo.

-Las mamás de antes acostumbraban tomar Nutrimalta o Pony Malta con huevos crudos. ¿Eso sirve?-, interpelo.

La cantadora de Puerto Tejada aduce que esos no son más que mitos, porque en materia de lactancia hay que evitar todo tipo de químicos y perseverantes: “Dios nos puso los frutos de la sabia naturaleza para aprovecharlos. Qué más ejemplo el que nos dan los animales, las vacas, por ejemplo, con esa mansedumbre y nobleza con que amamantan a sus terneros. La leche materna no tiene comparación”.

A Nelly Mina la llaman del escenario para continuar con sus nanas de amamanto y arrullo. Sabe cualquier cantidad de ellas, la mayoría de su puño y letra, otras de tradición, como ‘La pomarrosa’, ‘Parió la luna’, ‘Duérmete negrito’, ‘El retozón’, entre otras. “Yo amamanté mis cuatro hijos en el calor familiar, entre músicas y cánticos, juegos y rondas, con el inmenso amor que se les debe profesar en sus primeros meses. Esa memoria queda de por vida y es saludable y provechosa en el transcurso de la existencia”, recalca la artista y profesora afrodescendiente.

Desde el malecón, donde atracan las lanchas domingueras del parque, se divisaba a primera mañana un panorama bíblico: cientos de madres sentadas o acostadas en el césped, de todas las edades y oficios, con sus mamas oferentes al alimento, entre músicas y alabanzas a la maternidad, recreacionistas y juglares, rifas, regalos, capacitación y reconocimientos a madres especiales que, por motivos de salud o eventos emergentes, tuvieron que hacer un alto en el ejercicio lactante, pero que al final lograron superarlo.

A la una de la tarde de aquel viernes soleado, las madres fueron despejando terreno. A la espera del bus de retorno y acompañada de su progenitora, Ana Milena Mora Hurtado, continuaba en su labor maternal con sus gemelas, luciendo una dulce y tierna mirada que hubiera inspirado a los pintores Rafaelitas, a El Greco, o al mismo Boticcelli.     

Habla Jorge Rojas, Secretario de Integración Social del Distrito

Trabajadoras sociales y enfermeras de la Secretaría de Integración Social, promoviendo la leche materna como alimento esencial en la población infantil. Foto: La Pluma & La Herida

-Es la primera vez que se organiza en Bogotá una jornada como ‘Tetatón’, por la cultura de la leche materna. ¿Cómo nació la convocatoria?

“Esta es una iniciativa que tiene que ver con el esfuerzo principal de Bogotá Humana, con la primera infancia. Si queremos asegurar una buena salud, el crecimiento, el afecto, el amor que requieren nuestros niños, hay un elemento fundamental qué incentivar y es la leche materna. Se ha perdido la idea en la ciudad de que las mujeres amamanten a sus hijos, y si lo hacen es en menos de tres y dos meses. El promedio hoy en Bogotá es de 2.6 meses por cada mamá lactante. Tenemos que llegar a 6 meses, de modo que la meta todavía es muy grande”.

¿Se va a incentivar periódicamente esta campaña?

“Por supuesto, esa es la idea. De ahí que hemos unido esfuerzos con diversas instituciones del orden nacional, público y privado, para poder  llamar la atención de todas las mamás sobre la importancia que tiene la leche materna en la nutrición y formación del bebé; los nutrientes que goza esta leche para prevenir enfermedades y garantizar una salud óptima. Se trata de un potencial que no podemos desaprovechar. De ahí el interés por esta jornada”.

-¿Por qué se ha perdido esa cultura de amamantar, esa palabra tan bella y universal que es la mama?

“Porque hay varios factores al respecto. Básicamente, uno de tipo comercial, que intenta suplantar la leche materna por otras leches, que no es lo mismo, como la leche en polvo, que carece de propiedades, vitaminas y nutrientes propios para garantizar el buen  desarrollo de una criatura. Muchas madres creen que están alimentando bien a sus hijos con estas leches artificiales, y no es así. La leche materna es insustituible, además que es la más económica para el presupuesto de las familias”.

“Otra, es por física y llana vanidad. Hay mujeres que creen que si amamantan se les va a deformar su aspecto físico, sus senos, la espalda, etc. Esto sucede mucho en madres demasiado jóvenes. Pero también influye el factor de las ocupaciones. Algunas, por razones económicas, se ven obligadas a duplicar sus jornadas de trabajo y su tiempo es muy limitado para amamantar. Por eso hemos abierto 252 salas amigas de la lactancia materna en jardines de empresas privadas y públicas para estimular y facilitar que las mamás puedan brindarle su leche a sus hijos”.

¿Los papás también deben ser arte y parte de la lactancia, como aseguran las culturas ancestrales?

“Es que la lactancia materna no sólo es un asunto de mujeres. Los hombres también debemos participar del ejercicio. No es que ‘tenga su niño y amamántelo’ sino que ‘este es nuestro hijo, amamantémoslo juntos, como pareja’, como sentido de pertenencia y protección de ambos para con ese ser que concibieron y están formando”.

Muy acertado el capítulo de reconocimiento a madres especiales en esta primera jornada de ‘Tetatón’.

“Si, había que premiar casos relevantes de madres con diferentes dificultades para proporcionar leche materna a sus hijos. Hay una madre que tuvo un incidente de secuestro y fue separada de su bebé. Hay madres que han tenido problemas de niños prematuros, otras con problemas de lactancia; unas más con enfermedades o traumas psicológicos derivados de maltrato intrafamiliar, pero aun así, que han superado sus problemas y han vuelto a lactar. Y las premiamos para llamar la atención de las mamás que no tienen ningún problema de amamantar, justamente para que ellas tengan ese referente y sigan su ejemplo”.

¿Qué indicaciones deben seguir  las madres para producir una leche sana, abundante y sin riesgos?

“En primer lugar, que no consuman alimentos o bebidas tóxicas que puedan repercutir en la salud de sus hijos. Segundo, amamantar de la manera más tranquila posible, con disponibilidad, sin prisa, sin estrés, ojalá con música, con afecto, al calor de la familia. Y, tercero, hacerlo sin ningún tipo de prejuicio. El derecho a amamantar es sagrado y ese derecho va a redundar en los derechos de los niños, vital en su primera infancia, que es el cimiento más importante en el desarrollo y la formación física e intelectual de un ser humano”.

Banco de leche materna

La enfermera jefe Gloria Inés Muñoz, coordinadora del Banco de Leche Materna del Hospital Occidente de Kennedy, durante la jornada de capacitación. Foto: La Pluma & la Herida

El Hospital Occidente de Kennedy, en la capital de la República, será el primero en abrir un banco de leche humana con sistema de pasteurización incluida, en los próximos días. Así lo aseguró la enfermera jefe de esa institución, Gloria Inés Muñoz, quien aprovechó para hacer una convocatoria a todas las madres con exceso de leche -en especial, leche calostrada-, a contribuir con esta noble causa, que redundará en el beneficio de bebés huérfanos y de madres que por una u otra razón no están en capacidad de amamantar.

La leche humana recolectada y procesada será destinada a la alimentación y nutrición con criterios de prioridad a los neoatos hospitalizados por bajo peso al nacer, prematuros que no succionen, bebés con infecciones o problemas gastrointestinales.

Toda mujer donante será bienvenida a este banco, siempre y cuando no sea fumadora o adicta al alcohol o a sustancias psicoactivas; lo mismo que no consuma medicamentos para el tratamiento del cáncer, alteraciones psiquiátricas, o los utilizados en pruebas radioactivas. Deberán presentar exámenes pre o post natal compatibles con la donación (cuadro hemático, VDRL, ante HIV y serologías).

Mayor información para donantes en el Hospital Occidente de Kennedy (Avenida 1° de Mayo 75 A-19 Sur), en el celular 3132953814, o en la página web de dicha institución:

http://www.hospitaloccidentekennedy.gov.co/

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