jueves mayo 6 de 2021

A los puños…

esteban-jaramillo2Por Esteban Jaramillo Osorio

Tener un jefe, no es tener un líder. La capacidad de este último se refleja, entre otros aspectos, en saber enfrentar crisis con autoridad, para evitar males mayores. En el Once Caldas no existe empatía entre varios jugadores, los que aplastados por sus egos, han llegado a las manos para subsanar diferencias personales, sin los correctivos del caso. La inquina entre ellos rebasa lo futbolístico, en ausencia de un timón de mando, que rectifique el rumbo. El vestuario no goza de buena salud. No parecen detalles menores, estos, porque además están las pobres exhibiciones, la inestabilidad de la nómina y la falta de compromiso de los futbolistas señalados para marcar diferencias. No hay razón de ser del equipo en el campo de juego. Es una suma indiscutida de esfuerzos individuales, pero desorganizados, sin la identificación de posiciones, funciones y estilo. Si la salud interna esta en sospechas, la externa, la de los resultados, es motivo de constante discusión. Los números no brillan. Se hace urgente la confirmación de un entrenador en propiedad, con un proyecto que responda a las expectativas y empiece de inmediato un proceso serio. Los dirigentes deben abstraerse, para ello, de las intrigas permanentes, que manipulan la opinión objetiva.

La depuración de nómina debe incluir a futbolistas en tránsito, que nunca entendieron de compromisos con la tribuna, ni de respeto al club. Jugaron poco o nada. Urgente resulta, también, un reordenamiento interior aplastando informantes clandestinos, acostumbrados a hacer públicos los temas privados, buscando beneficios. Topos les dicen.

Nota adicional: Que saludable sería que Flabio Torres, al marcharse a Cúcuta, incluya en su proyecto a los jugadores que, sin cartel, trajo como soluciones al Once Caldas. Fue el único que confió en ellos.

Y reconfortante resulta ver a Cristhian Bonilla, en su ascenso y confirmación, como portero del combinado nacional. Se lo merece. Al igual que la aparición de los tres valores manizaleños que piden pista en el Once Caldas: Alba, Ramírez y Salazar. Tienen condiciones y, sobre todo, ganas.

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