sábado diciembre 5 de 2020

ONU puede sellar la paz en Colombia: The New York Times

24 enero, 2016 Política

The_New_York_Times

New York, 24 de enero_ RAM_ Como una oportunidad prometedora considera el diario The New York Times la presencia en Colombia de una misión de la Organización de Naciones Unidas, ONU, solicitada tras un acuerdo conjunto por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc.

El pronunciamiento lo hace este domingo el influyente diario estadounidense en una nota editorial que titula “ONU puede sellar la paz en Colombia” (U.N. Can Seal the Peace in Colombia) y que ilustra con una fotografía de Rodrigo Abd, en la cual aparece el arma de un guerrillero de las Farc que “descansa” colgada de un árbol cerca de un campamento rebelde en Colombia.

THE NEW YORK TIMES- FARCEl escrito destaca la petición “conjunta inusual” hecha por las partes del conflicto colombiano al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Afirma que “es raro” que el grupo guerrillero haya formulado la solicitud a las Naciones Unidas y puntualiza:

“En momentos en que las Naciones Unidas está luchando para contener los conflictos en Libia, Yemen y Siria, la misión a Colombia es una oportunidad prometedora”.

Según el diario, la gestión de Naciones Unidas en una fase crucial de este proceso sería un símbolo poderoso de que los conflictos largos y amargos pueden llegar a su fin través del diálogo.

Inicialmente la nota del Consejo Editorial del periodico neoyorquino, destaca que “acercándose a las etapas finales de una negociación armisticio, ambas partes solicitaron al Consejo a establecer una misión de expertos internacionales para supervisar una parte fundamental de la propuesta de acuerdo: el desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, o FARC, una insurgencia de inspiración marxista”.

Agrega que “es una tarea que las Naciones Unidas deben adoptar”, pues subraya que deponer las armas “es un requisito previo fundamental para un alto el fuego permanente”.

Resalta también que desde que las conversaciones de paz comenzaron en La Habana en 2012, las dos partes han llegado a acuerdos tentativos sobre la lucha contra el tráfico de estupefacientes, en la reforma agraria y de reparación a las víctimas.

“Pero la realización de estos acuerdos requerirá colaboración pacífica en ambos lados” precisas y advierte que “depende de la voluntad de los escuadrones de guerrilleros a salir de la selva y renunciar a sus armas”.

El diario advierte que teniendo en cuenta la desconfianza persistente entre los combatientes que han estado en guerra durante cinco décadas, esto podría ser un obstáculo para llegar a un acuerdo de paz y por lo tanto considera importante la petición conjunta a las Naciones Unidas para supervisar el proceso.

“Aunque el presidente Juan Manuel Santos de Colombia saludó la solicitud como una señal de que el proceso de paz era “cada vez más irreversible”, la entrega de armas no será fácil”, indica el Times y añade: “Líderes de las FARC se han mostrado reacios a entregar sus armas al gobierno, con el argumento de que ello sería visto como una derrota. Actualmente no existe un acuerdo sobre quién tomaría la custodia de las armas y lo que sucedería finalmente a ellos”.

Finalmente, la nota editorial precisa: El gobierno colombiano prevé que las FARC se reunirán sus combatientes en un puñado de regiones una vez que se firme un acuerdo de paz definitivo y que los combatientes de rango y archivo comenzará la transición gradual a la vida civil. Tener equipos de observadores internacionales presentes en esos sitios se incrementaría la probabilidad de que el proceso podría llevarse a cabo de manera ordenada y que las controversias y desafíos imprevistos podrían resolverse rápidamente.

El gobierno se ha comprometido a garantizar la seguridad del personal de las Naciones Unidas, que serían desarmados. La misión tendría un mandato de un año que podría ser renovado por mutuo consentimiento. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, señaló su apoyo en un comunicado saludando la solicitud como “un paso significativo hacia la resolución pacífica del conflicto armado”, concluye.

Share Button