viernes febrero 3 de 2023

¡Esta es Colombia, Pablo! UNO Y DOS

26 marzo, 2016 Opinión
Augusto León Restrepo00Por Augusto León Restrepo

UNO

En relación con lo sucedido en la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, la actitud casi unánime de la dirigencia nacional, me tiene meditativo pero no sorprendido. Todos se abrigaron y se protegieron con la misma cobija. Como litigante, que lo fui, como parte o contraparte, como demandante o demandado, siempre creí en los jueces y la justicia y acaté sus decisiones de cierre. Perdí y gané, me dieron garrote y salí ganancioso. Y jamás recurrí, cuando fui derrotado , a los argumentos de que me habían aplicado normas inventadas o inexistentes o que las decisiones hubieran atendido a motivaciones políticas. Recurrí y apelé dentro de los términos procedimentales y las resultas fueron asimiladas con tranquilidad y comprensión.Me habían enseñado en la Universidad que las disposiciones de los jueces se acataban e incluso las de los jueces de las riñas de gallos. Hoy en día, si no son favorables a los intereses que defendemos, hay amotinamientos, plantones o desacatos frenteros y retadores, que tratan de echar por tierra las conclusiones de las litis judiciales, sin sopesar los perjuicios que puedan acarrear y mucho menos las implicaciones posteriores que dichas conductas pueden traer consigo.. Mañana, con la vara que hoy medimos, seremos medidos. Pero lo peor de todo, es que dinamitamos lo que, no nos cansaremos de repetirlo, es el arco toral de la civilización, el aparato judicial, que remplaza el imperio de la fuerza como fuente y restitución de los derechos vulnerados. De ahí a la violencia, a la guerra, solo hay un paso. Y con decisiones como las tomadas por el Presidente Santos, con la aquiescencia y el aplauso de nuestros líderes respecto al litigio limítrofe con Nicaragua, lo que se hace es establecer un campo de cultivo, para que mañana – y el día esté lejano- se acuda por el jurídicamente ganancioso, a instancias que nos obliguen a agachar la cabeza o a meternos en enredos bélicos, con inocentes víctimas y pérdidas de vidas humanas, que van a defender un presunto e irresponsable patriotismo, aupado por quienes son responsables, sin excepciones, al unísono, de equivocadas y culposas actuaciones ante Cortes establecidas por el derecho de gentes para dirimir diferencias entre los Estados y las Naciones. Se anuncia que se establecerán puentes diplomáticos con el gobierno de Nicaragua, para buscar un buen acuerdo, por encima de las decisiones de La Haya. ¿Contentillo, en lo que es ducha nuestra Cancillería?. ¿Aplazamiento indefinido de soluciones, en medio de sobresaltos, como lo propone un expresidente?. ¿O derramamiento de sangre, hasta la última gota, por negarnos a cumplir lo que buscamos, lo que atendimos, lo que nos comprometimos a aceptar?. A mis hijos y a mis nietos les aconsejaré que desacaten la orden de combate. ¡Esta es Colombia, Pablo!..

DOS

Esto es como para pellizcarse. Ver a Raúl Modesto Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de Cuba y del Consejo de Ministros y por consiguiente Presidente de Cuba y a Barack Hussein Obama II, Presidente de los Estados Unidos de América, amables, sonrientes, comprometidos con el entendimiento, la convivencia y la paz, representantes de dos regímenes políticos tan distintos como el comunismo y el capitalismo, el neoliberalismo y el socialismo de Estado, con las manos cogidas, en alto, era utópico, un sueño civilizador y democrático. El imperio y su patio de atrás, sobreviviente con su sistema, resistente a sus embates, respetándose, reconociéndose como distintos pero sin excomuniones ni anatemas, es una foto inolvidable para la historia. Es la cristalización de la hermandad de las naciones, de los ideales de Bolívar y de Martí y por que no, del Ché Guevara. Pero sin desembarcos agresivos ni sin la muerte como recurso político revolucionario. Ojalá sea larga en el tiempo esta unidad de propósitos , basada en la hermandad de los pueblos por encima de las rencillas políticas fundamentadas en decadentes ideologías y declaraciones de principios, que solo favorecen a quienes se llaman sus depositarios y evangelistas. Los discursos de Castro y Obama, con descalificación de la violencia como arma para obtener el poder, nos va a servir mucho a los colombianos que hoy caminamos detrás del silenciamiento de los fusiles fratricidas. Obama y Castro patrocinan tal empeño con demostraciones fehacientes: el ofrecimiento de apoyo por parte de los Estados Unidos para lo que se viene en el pos conflicto y la acogida cubana , ya larga y prolongada, a los compromisarios del gobierno y la guerrilla de Colombia para los diálogos en busca de la terminación de nuestro conflicto armado. Pero – desgraciado este mundo- mientras celebrábamos el entendimiento, la autodeterminación de los pueblos en el continente americano, Europa , Bélgica y su capital Bruselas fue aterrorizada por los atilas terroristas del Estado Islámico que así envían a la humanidad su mensaje de muerte y de destrucción. Dos caras de una moneda, que nos llaman a la reflexión en estos días en que conmemoramos el sacrificio del Dios Hombre, para imponer, sin resultados a la vista, el eterno legado de amaos los unos a los otros.

Post scríptum: mensaje enviado por el autor de esta columna a Carlos Enrique Ruiz, Director de la Revista Aleph, con ocasión de celebrarse en este mes de Marzo los Cincuenta Años de su primera edición:La Academia y la Cultura caldenses están orgullosas de que la aventura intelectual de Aleph se consolide en sus cincuenta años de existencia como un hito indesconocible en la historia de la difusión del pensamiento universal en nuestro país. Este magnífico logro ha sido posible merced a tu tesón y entrega y de quienes te han acompañado en tan abnegada empresa. Recibe mi abrazo emocionado. Augusto León Restrepo.

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