miércoles febrero 1 de 2023

Estados Unidos anuncia ayuda en seguridad a quienes dejen las armas

21 marzo, 2016 Política

Reunion con John Kerry

El jefe de la delegación, Humberto de la Calle, destacó este compromiso de Estados Unidos a través del Secretario de Estado, John Kerry, quien durante hora y media conversó con los delegados del Gobierno de Colombia en La Habana.

La Habana, 21 de marzo_ RAM_ Tras hora y media de conversación entre los delegados del Gobierno de Colombia y el Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, el jefe de la delegación colombiana, Humberto de la Calle, anunció importantes compromisos de este país con el proceso de paz.

«Hubo elementos extraordinariamente concretos. Por ejemplo, el anuncio de ayuda de los Estados Unidos en relación con la seguridad de las personas que dejen las armas que es un tema que, sabemos, es crítico en las conversaciones», dijo De la Calle.

Reunion con John Kerry3

Aprovechó también para agradecer el constante apoyo de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU, al tiempo que destacó el apoyo que este país dará a Colombia en la etapa del postconflicto.

También habló de otros compromisos que Estados Unidos ya había anunciado: «Lo reiteró el señor Kerry: el apoyo en términos fiscales y monetarios para las inversiones que requiere el postconflicto y también, de manera muy particular, la inmensa tarea de desminado para lo cual Estados Unidos, al lado de Noruega, van a cooperar con el Gobierno colombiano para emprender una muy amplia y profunda campaña de desminado en el territorio nacional».

El encuentro, que se hizo en español, se tomó 30 minutos más de lo previsto. Hubo mucho análisis sobre la situación de Colombia, sobre el estado de las conversaciones de paz y sobre del futuro del país tras la firma de un acuerdo de fin del conflicto entre el Gobierno y las Farc.

Obama habló del proceso de paz

Barack Obama y Raúl Castro se comprometen a trabajar juntos en programas conjuntos sobre educación, medio ambiente y salud

El presidente Barack Obama, durante la rueda de prensa tras su encuentro con Raúl Castro, afirmó que se mantiene «optimista» sobre lograr un acuerdo de paz en Colombia, al agradecer al gobierno cubano por facilitar las conversaciones en entre el Gobierno y las Farc.

Su agradecimiento con la isla se da a raíz del apoyo que ha ratificado Estados Unidos en varias ocasiones a las negociaciones, respaldo que se impulsó aún más desde que el presidente Obama nombró el año pasado a Bernie Aronson como Enviado Especial de EE. UU.

Desde ese momento, Aronson ha visitado Cuba en más de 15 oportunidades para reunirse con los negociadores, tanto del gobierno como de la guerrilla.

La evolución de esos contactos quedará plasmada con el encuentro histórico del secretario de 
Estado, John Kerry, con líderes de un grupo al que aún consideran terrorista y uno de los carteles de narcotráfico más grandes del mundo.

Un cambio de enfoque y tono de 360 grados. De hecho, hasta hace muy poco, los canales de acercamientos entre las Farc y E.U. eran inexistentes.

Previo al nombramiento de Aronson el último encuentro (conocido) entre un funcionario de EE.UU. y la guerrilla fue en diciembre de 1998 cuando el entonces jefe de Asuntos Andinos en el Departamento de Estado, Phil Chicola, se reunió en secreto en Costa Rica con Raúl Reyes y una delegación de las Farc.

La idea de la cita era establecer un canal de comunicación con las Farc a raíz de los diálogos de paz que estaba a punto de anunciar el presidente Andrés Pastrana. Chicola, además, estaba interesado en conocer el paradero de 3 indigenistas de EE. UU. que habían sido secuestrados por las Farc en 1993 en Panamá y desarrollar acuerdos para combatir el narcotráfico.

La cita entre Chicola y Reyes terminó filtrada en la prensa y desató la ira intensa de congresistas republicanos quienes interpretaron los contactos como ¨negociaciones¨ con un grupo terrorista, algo que estaba tajantemente prohibido en las leyes de EE. UU.

La situación se agravó aún más cuando las Farc asesinó a 3 ambientalistas estadounidenses en marzo de 1999 pese a que Chicola utilizó el canal recién creado con Reyes para pedir que se les preservara la vida y fueran liberados.

Los contactos se rompieron por completo tras el incidente y Chicola terminó pagando caro su acercamiento con el grupo. Pese a que fue presentado en varias ocasiones, el Congreso rechazó siempre su nombramiento como Embajador, un cargo con el que soñaba. Y tampoco pudo escalar en su carrera dentro del departamento de Estado.

Si los acercamientos con EE. UU. ya estaban fracturados, estos fueron sepultados con el secuestro de otros 3 estadounidenses en el 2003 que permanecieron en cautiverio por 5 años.

  1. UU. que ya tenía en la mira a todo el secretariado de las Farc por narcotráfico les abrió procesos judiciales a muchos de ellos por el secuestro. Simón Trinidad, uno de los miembros más emblemáticos del grupo, fue extraditado para que respondiera por ese crimen y hoy paga una condena de 60 años de cárcel. Por ese mismo crimen fue sentenciado a finales del año pasado Diego Alfonso Navarrete Beltrán, otro integrante del grupo que participó en el secuestro.

Pese a los nuevos acercamientos EE. UU. ha insistido en que no piensa suspender las órdenes de captura que pesan contra los líderes de las Farc ni liberar a ninguno de los al menos 10 miembros de este grupo que han sido extraditados y condenados por delitos de narcotráfico.

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