sábado octubre 19 de 2019

EmPápate CUANDO EL PAPA FRANCISCO ENSEÑA A ORAR

 

Por Guillermo Romero Salamanca

En estos cuatro años de pontificado, el Papa Francisco deslumbra a diario con sus frases que son producto de sus largos ratos de oración matutina. Todos los días, bien de madrugada, escribe sus homilías o sus discursos, pero también medita sobre diferentes temas que le llegan a su escritorio de distintas partes del mundo.

Pocos líderes poseen tanta información como él. Por eso ora por las migraciones, las hambrunas, las guerras civiles, las persecuciones a los cristianos, los asesinatos de sacerdotes, pero también por las crisis que originan la corrupción, el narcotráfico, la venta de armas o el daño a la ecología.

REZAR ES MOLESTAR UN POCO A DIOS

El 3 de abril del 2014, en su homilía en la capilla de santa Marta, en el Vaticano, decía: “La oración nos cambia el corazón”.

El 6 de diciembre del 2013, soltaba una de esas controvertidas frases: “No sé si quizá esto suene mal, pero rezar es un poco como molestar a Dios, para que nos escuche. Pero, lo dice el Señor: como el amigo a medianoche, como la viuda al juez. Es atraer los ojos, atraer el corazón de Dios hacia nosotros. Y esto lo hicieron también esos leprosos que se le acercaron: ´Si quieres, puedes curarnos´. Lo hicieron con una cierta seguridad. Así Jesús nos enseña a rezar”, manifestó el Papa

PARA REZAR HAY QUE ESTAR EN PAZ

Tres meses después de iniciar su papado, decía que para rezar el Padre Nuestro, “debemos tener el corazón en paz con nuestros hermanos. Subrayó que creemos en un Dios que es Padre, que está muy cerca de nosotros, no es anónimo, no es “un Dios cósmico” y después explicó: “Es muy difícil perdonar a los demás, verdaderamente es muy difícil, porque siempre tenemos aquel pesar dentro”. Pensamos: “M lo hiciste, espera un poco…, para devolverle el favor que me había hecho”.

A REZAR CON LOS DEDOS

Treinta días después de cambiar su nombre de Jorge Bergoglio por el de Francisco enseñaba a los niños y padres de familia sobre cómo debían orar, utilizando los dedos de la mano.

El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es «una dulce obligación».

El siguiente dedo es el índice. “Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los maestros, profesores, médicos y sacerdotes. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones”.

“Sigue el dedo más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios.

El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más débil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más débiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos. También debe invitarnos a orar por los matrimonios.

“Y por último, dijo, está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos, que es como debemos vernos ante Dios y ante los demás. Como dice la Biblia “los últimos serán los primeros”. Tu meñique debe recordarte orar por ti. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas”, concluyó.

TIEMPOS DE ORACIÓN EN COLOMBIA

Durante su visita a nuestro país, el Papa Francisco traerá varios discursos, al menos cuatro homilías y tres exhortaciones, producto de sus madrugadas en este verano, pero en su agenda figura también su oración frente a la Virgen de Chiquinquirá y frente a los restos de san Pedro Claver. Además, en Cartagena rezará el Ángelus. Francisco es un Papa en oración permanente.

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