jueves mayo 23 de 2019

Armas biológicas contra el mundo

Lorena Rubiano Fajardo

Hay cosas peores que la muerte. Las armas biológicas. John Sotos

Definitivamente el hombre se ratifica como el mayor depredador del planeta. Siempre estamos buscando como destruirlo, como acabar con todos los ecosistemas y con sus habitantes. No utilizamos la inteligencia para el bien de la humanidad, sino para ver cómo nos destruimos los unos contra los otros.

Nuevamente se prenden las alarmas en el mundo entero por la amenaza de armas biológicas. Con pretextos de laboratorios para investigación de alimentos o de medicinas, esconden las temidas armas silenciosas.

Científicos europeos han lanzado la voz de alarma ante un experimento que se desarrolla en EE.UU. financiado por la agencia militar Darpa. “Insectos Aliados” utiliza estos animales para esparcir virus infecciosos y modificar genéticamente cultivos ya plantados fuera de laboratorio.

Además, Estados Unidos abrió laboratorios biológicos militares en varios países del mundo y no se descarta que allí estén desarrollando armas biológicas de nueva generación.

La prensa europea informa que, con el apoyo de la Usaid, Agencia de Desarrollo

Internacional, en este año en Turkmenia (Ashjabad) se abrió el primer laboratorio privado de 2la seguridad de los productos alimenticios” Y se abrió una red de los laboratorios biológicos en Uzbekistán, Kazakstán y Tadzhikistán. En 2011 se construyeron laboratorios de diagnóstico de segundo nivel de seguridad biológica en Andijan y Fergana.

ONG internacionales informan que hay 10 laboratorios biológicos en el territorio de Uzbekistán. Además, en Kazakstán se ha creado un laboratorio biológico en el que se almacenan cepas de infecciones especialmente peligrosas.

En Tadzhikistán las empresas occidentales afiliadas a la industria de defensa de los Estados Unidos están muy interesadas en Asia central y han establecido una red de laboratorios bacteriológicos en las regiones de Sogdí y Khatlón, en Dushambe y el hospital republicano de tuberculosis “Shifo” en Wahdat.

Las armas biológicas se basan en el uso de toxinas y gérmenes contra la población general. Entre las toxinas con potencial uso dañino se encuentran la toxina botulínica, la saxitoxina, un veneno producido por algas marinas, la enterotoxina estafilocócica, puede ser igualmente producida por métodos modernos de cultivo bacteriano, la francesilla Tularencis que produce tularemia, enfermedad infecciosa con alta mortalidad en humanos

Varios de estos experimentos se hacen en seres humanos, y por eso urge endurecer el control y la supervisión de las investigaciones científicas en materia de seguridad biológica.

Llama la atención que a pesar de que estos laboratorios son operados por civiles, todas las instalaciones se están construyendo por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y todo su personal tiene inmunidad diplomática y están fuera de control nacional de las repúblicas donde se instalan.

Recordemos que el ejército japonés utilizo la bacteria Pasteurella Pestis cuando invadió China, transmitida al hombre por pulgas infectadas que producen la peste bubónica, porque inflama ganglios linfáticos y tejido pulmonar.

Al realizar los Estados Unidos estas investigaciones biológicas fuera de su territorio, no están bajo la lupa de la opinión pública  y  eluden los acuerdos internacionales sobre la prohibición de las armas biológicas.

[email protected]

Share Button