sábado septiembre 19 de 2020

Amnistía Internacional condenó el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía colombiana

El pasado 9 de septiembre, el ciudadano Javier Ordóñez fue asesinado por uniformados de la Policía en Bogotá.

Agencia ANADOLU

Bogotá, 12 de septiembre_ RAM_ La organización Amnistía Internacional (AI) señaló que las más altas autoridades colombianas deben dar un mensaje “claro y contundente”, y advirtió que el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía Nacional es “inaceptable” y, a su vez, están en la obligación de cesar la represión de las protestas por la muerte del ciudadano Javier Ordoñez en la ciudad de Bogotá.

“Hemos verificado evidencia videográfica de cómo la Policía Nacional colombiana torturó al abogado Javier Ordóñez, utilizando una pistola eléctrica taser y haciendo uso excesivo e innecesario de la fuerza en su contra”, manifestó Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Exigimos el cese inmediato del uso excesivo de la fuerza pública en contra de las personas manifestantes que piden justicia por la muerte del abogado Javier Ordóñez. Asimismo, exhortamos a las autoridades a mandar un mensaje contundente de repudio y realizar investigaciones prontas, exhaustivas, independientes e imparciales sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por la Policía colombiana”, apuntó Guevara Rosas.

El pasado 9 de septiembre, Ordóñez fue asesinado por uniformados de la Policía en Bogotá.

A raíz de su fallecimiento, hubo una serie de protestas en la capital colombiana que dejaron varios civiles muertos y heridos, y en las que también se presentaron decenas de hechos de vandalismo y violencia por parte de los manifestantes.

“El uso de tasers en contacto directo con el cuerpo, como el caso de Javier Ordóñez, es absolutamente inaceptable. El uso prolongado frente a una persona detenida e inmovilizada, que no representaba ningún peligro para los oficiales, es claramente punitivo, tiene el objetivo de causar intencionalmente dolor severo y lesiones; por lo que constituye tortura”, remarcó Guevara Rosas.

“En tales situaciones, las tasers sólo deben ser utilizados por oficiales que hayan sido sometidos a un alto nivel de entrenamiento riguroso y que sean sujeto a estrictos sistemas de vigilancia y rendición de cuentas, de acuerdo con las normas de la ONU sobre el uso de la fuerza y las armas de fuego por parte de la Policía. Si los gobiernos no pueden cumplir con estas normas, el uso de tasers debería ser cesado”

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