sábado octubre 24 de 2020

Colombia inaugura el túnel más largo de América Latina

04 septiembre, 2020 Caldas, Cundinamarca, Económicas, Manizales, Neira

Fotos Presidencia e INVIAS

Calarcá,Tolima, 4 septiembre (Reuters) – Colombia puso en funcionamiento el viernes el Túnel de la Línea, de 8,5 kilómetros y el más largo de América Latina, que se considera una de las obras de infraestructura más importantes para el país después de más de una década de construcción.

El corredor, con una inversión que superó los 273,7 millones de dólares, atraviesa la Cordillera Central de los Andes colombianos y mejorará la conectividad por carretera entre el centro y el suroeste del país.

Junto al Túnel de La Línea, el Gobierno inauguró otros 4 túneles, 5 viaductos, 2 intercambiadores viales y 13,4 kilómetros de vía nueva que conforman una parte de la doble calzada que conecta los municipios de Cajamarca y Calarcá.

«Este ha sido un proceso largo y es el triunfo de toda una nación, no es un triunfo individual ni un triunfo de pocos, es un triunfo de esa Colombia perseverante, intensa, trabajadora, soñadora y materializadora de anhelos», dijo Duque en el acto de inauguración de la obra.

El Túnel de La Línea es parte de una vía estratégica para impulsar la economía y competitividad del país con la reducción de los costos de operación y el paso de más productos desde y hacia el puerto de Buenaventura, el más importante de Colombia sobre el Océano Pacífico.

Además, permitirá comunicar en menor tiempo capitales de departamentos como Cali y Armenia con Bogotá.

El cruce completo de la Cordillera Central, que enfrentó retrasos por problemas técnicos y de contratación del Estado con algunas firmas encargadas de las obras, incluye 30 kilómetros de vía, 25 túneles y 31 viaductos.

La totalidad de las obras entrará en servicio en abril del 2021 con un costo de 793,8 millones de dólares.

 

El Túnel de La Esperanza           

Trancones interminables, horas dentro de los carros, incertidumbre y peligro en la vía. Este fue el panorama que, por muchos años, tuvieron que padecer transportadores, pasajeros, turistas y habitantes de Calarcá (Quindío) y Cajamarcá (Tolima) por las malas condiciones de la vía, a lo que se sumaba la angostura de la misma, que representaba un riesgo mortal para quien osara intentar hacer un sobrepaso.

Hoy el panorama es otro. Hay esperanza en la zona y en los colombianos que, por años, esperaron que estas condiciones mejoraran, que la conocida ‘Línea’ dejara de ser un dolor de cabeza para sus usuarios.

Hace 15 años inició el sueño con la construcción de un Túnel Piloto, que devolvía la esperanza, que permitió que se pudiera soñar con el hoy Túnel de La Línea.

“Estamos muy agradecidos con el túnel, porque nos facilita mucho trayecto, mucha economía”, relata don Marco Tulio Peña, un calarqueño, comerciante de la plaza de mercado.

Dice que en la zona están “muy agradecidos con este Presidente (Iván Duque), porque otros no fueron capaces de acabar la obra y este sí pudo en dos años acabarla” y agrega que antes subir La Línea era muy difícil, la subida de La Línea acaba mucho el carro y ahora con este túnel quedamos muy bien”, dice don Tulio.

Por su parte, conductores de transporte de carga como Carlos Hernando Aguirre recuerdan jornadas intensas y largas esperas en la vía. Cuenta que “había jornadas de Cajamarca (Tolima) a Calarcá (Quindío) que demoraba pasando uno 8 horas, 10 horas, 12 horas” y espera que con el nuevo túnel eso se reduzca totalmente.

Carlos Hernando Aguirre conduce un tractocamión, habla en nombre de su gremio y dice que “como camioneros, como seres humanos, le damos gracias al Gobierno colombiano por habernos dado esta gran obra”. Para él, esta “vía era de muy alta accidentalidad. Y ahorita ya con el túnel esperamos que se baje la accidentalidad a cero”.

Por su parte, James Edilson Sanchez, conductor de turismo, quien lleva 8 años transitando en la vía Calarcá-Cajamarca, manifiesta que con el nuevo túnel vienen “muchas bendiciones para nosotros, porque ya no va a haber tanto riesgo, tanta inconformidad con los pasajeros, menos peligro en la subida o en la bajada de La Línea”.

Describe que antes del túnel había “mucha incertidumbre porque uno salía de Calarcá (Quindío) y empezaba a pasar por estos lados y era una incertidumbre de que el trancón, de que la mula atravesada, de que una cosa y la otra, ya uno con el túnel ya viene uno tranquilo porque es muy seguro, bastante seguro”.

Túnel de La Línea, un sueño colombiano de 118 años

En 1902, el ingeniero Luciano Battle sembró la semilla del Túnel de La Línea. La idea surgió luego de una travesía por el río La Vieja, el paraje de Boquía y Salento (Quindío), hasta llegar a Ibagué y Girardot. En su informe, aseguró que era posible conectar el occidente y el centro del país atravesando la Cordillera Central.

La idea quedó en el ambiente y en 1913, con la Ley 129 del mismo año, se ordenó realizar el primer trazo del túnel que atravesaría la Cordillera Central y nueve años más tarde se ordenó su construcción. No obstante, las obras fueron detenidas debido a la complejidad geológica de la montaña.

En 1940 se retomó la idea de construir el túnel, pero el resultado no fue distinto y en 1950 se declinó la iniciativa para dar prioridad a la vía vehicular.

35 años después, en 1985, se emprendieron los estudios y diseños de factibilidad para construir un túnel en la montaña, retomando el sueño, después de más de tres décadas en las que vías férreas en otras zonas del país recibieron las principales inversiones.

Entre 1992 y 2000 se realizaron las fases II y III de los diseños para su construcción, pero entre el inicio del nuevo milenio y 2002 se intentaron varios procesos licitatorios que resultaron fallidos por no tener oferentes ni pólizas que aseguraran el proyecto.

Se comienza a consolidar el sueño

Solo hasta el 2004, en el Gobierno del Presidente Álvaro Uribe Vélez, se tomó una decisión trascendental: hacer el Túnel de La Línea por fases.

La primera consistió en la construcción del túnel piloto, que permitió conocer con mayor precisión las características geológicas e hidrográficas de la montaña. Para esta primera fase se realizó una licitación pública para adjudicar las obras, que se iniciaron en enero de 2005 y terminaron exitosamente en agosto de 2008. Posteriormente, con una nueva licitación en diciembre de 2008, se dio paso para que en agosto de 2009 se empezara la excavación del Túnel de La Línea.

No obstante, cuando se debía terminar la tercera etapa del proyecto, en el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, este se canceló en noviembre de 2016 con incumplimiento contractual, lo que generó el abandono de las obras.

La parálisis del proyecto de ingeniería más importante del país obligó a la necesidad de nuevas contrataciones y el Presidente Iván Duque Márquez, en su estrategia de concluir, concluir, concluir, destinó un nuevo presupuesto, en diciembre de 2018, para sacar del abandono esta obra.

Con la cuarta etapa, se construyó el intercambiador helicoidal de Versalles. Fue terminado en septiembre de 2018, en la conexión de la carretera de La Línea con la entrada al municipio de Calarcá, en el departamento del Quindío, y permite la configuración de la doble calzada en su llegada a Calarcá.

Con la quinta etapa del proyecto se adquirieron e instalaron los equipos electromecánicos necesarios para la operación del Túnel de La Línea y de los túneles cortos que entran en funcionamiento en el primer momento de entrega de obras.

La sexta y última etapa de este gran proyecto surgió del incumplimiento de la etapa tres. Se configuraron los nuevos contratos que permiten la construcción de la doble calzada de 30 kilómetros, que mejora la conectividad entre las poblaciones de Calarcá (Quindío) y Cajamarca (Tolima), se terminó el túnel principal de La Línea y se avanza en la construcción de la doble calzada por Tolima y Quindío.

Al final, para hacer realidad este sueño, se celebraron 24 contratos para la ejecución del proyecto Cruce de la Cordillera Central (13 contratos de obra y 11 contratos de interventoría).

Concluir, concluir, concluir

El proyecto más importante de la ingeniería colombiana no podía quedarse paralizado por más tiempo. Por eso, el Presidente Iván Duque se comprometió con esta obra desde que era precandidato.

Por eso, la implementación de una gerencia especializada, la asignación presupuestal y el compromiso del cumplimiento de la política de concluir, concluir, concluir, permitió que en 2 años se ejecutará el 44% del proyecto.

De hecho, durante su intervención en la inauguración de la nueva terminal aérea del Aeropuerto Internacional Matecaña, de Pereira, el Mandatario dijo que “cuando empezó nuestro Gobierno, en casi una década la obra llevaba alrededor del 54 – 55 por ciento. Hoy puedo decirles a ustedes que en dos años hemos avanzado en cerca de un 45 – 46 por ciento”.

Hoy, 4 de septiembre, se consolida el sueño que hace 118 años tuvo el ingeniero Battle y, como lo dijo el Jefe de Estado, “Colombia conocerá su Túnel de La Línea y lo podrá disfrutar a plenitud como el triunfo de una nación”.

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