lunes octubre 3 de 2022

El Ojo del Halkón Palo porque bogas y palo porque no bogas

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

Nunca habíamos visto qué en Colombia se atacara tanto a un presidente de la república desde el comienzo de su mandato y lo peor de todo es que se le contradice todo lo que hace sin saber cómo se está planificando y a dónde puede llegar. Recuerdo que hace unos años alguien dijo que había que esperar los 100 días de un presidente para saber qué era lo que hacía y comenzar a conocer lo bueno y lo malo que tuviera en ese tiempo de mandato.

Atacan a Petro por los cambios que hizo en la Policía y en el Ejército, atacan a Petro por las reformas que está anunciando, atacan a Petro por su comportamiento con la gente y atacan a Petro alguien dijera porque le da la gana y no tienen nada más que hacer.

Desde un comienzo dije que no era petrista, porque no soy de ningún sector político y menos del Gobierno, porque esto limita el trabajo que debo de hacer, que como periodista es simple y llanamente informar y si estoy haciendo lo que hacen algunos colegas, solo voy a ver lo malo del nuevo presidente y recordar con nostalgia a quiénes fueron los anteriores mandatarios y ya no están.

Qué bueno que como decía un adagio popular dejáramos gobernar a Petro, el adagio decía “Dejen jugar al Moreno”, porque a Moreno siempre se le contradecía cada una de las cosas que hacía porque nadie estaba de acuerdo y así las cosas fueran buenas, se mostraban mal.

Creo que para atacar la actuación de una persona hay que estar seguros que lo que está haciendo está mal y no hablar a la loca, no hablar por hablar y no criticar por criticar.

Pero como dice el adagio popular, con Petro es “palo porque bogas y palo porque no bogas”, a escasos días de su posesión el nuevo presidente de Colombia recibe ataques y críticas por las cosas que hace y deja de hacer y es cuando aparecen los políticos qué no gobernaron y ahora no dejan gobernar.

Hay que esperar, dicen que Petro va a acabar con medio país, esperemos a ver qué va a pasar porque creo que en esos cambios que está haciendo podía haber cosas muy positivas, muchos donde le están pisando los callos a ciertos señoritos de la política colombiana que han querido hacer de las suyas y que ven en este momento, como leía una nota, a gente indeseable llegando a puestos del Gobierno y a mandar como se debe de mandar, sin tener en cuenta las clases sociales, las creencias religiosas y la raza.

Hay expresidentes que hablan por hablar y se les olvida que sus mandatos fueron de lo peor. Hay uno que siempre lo recordará la historia cómo uno de los mandatarios más regulares que tuvo el país y que para su bien fue superado, hasta lo que se ve por el momento, por Iván Duque y espero estar equivocado; y si estoy equivocado pues debo de corregir y de darme cuenta y reconocer que cometí un error.

Cuando se habla que es mejor trabajar por la vida que por la guerra, a muchos se les pararon los pelos de punta, porque parece que la sangre es lo que a ellos los alimenta cada día y no es que esté de acuerdo con que tanto el Ejército como la Policía no se defiendan en momentos que son atacados, por ejemplo si van a una manifestación y son atacados ellos deben de defenderse e imponer el orden; lo importante es que no sean ellos los de las iniciativas de atacar al pueblo y menos por orden del Gobierno.

Da tristeza como el país está de polarizado, cómo tratamos de odiar. Recuerdo cuando era niño qué los liberales y los conservadores no se podían ver porque eran enemigos acérrimos, lo que para mi corta edad me parecía absurdo y en este momento sigo creyendo que es absurdo esa manera de actuar, porque debemos de respetar a los demás ya sean niños, ancianos, negros, blancos, indígenas o de otras creencias religiosas diferentes a nosotros.

No estamos soportando nada y queremos atacar a cada momento, pero lo que más llama la atención es que quiénes no han sabido gobernar al país en este momento dan opiniones de cómo se debe gobernar y cómo se deben de hacer las cosas, sería bueno dar la oportunidad a quiénes han llegado y respetar a ese grupo de colombianos que votaron por ellos y los llevaron desde el solio de Bolívar hasta los otros puestos que tienen que ver con la administración del Estado.

Hay cosas en las que estamos de acuerdo y otras en desacuerdo, no veo la cosa muy viable y no muy aceptable de querer hacer diálogos con todo el mundo desde un comienzo y para esto creo que es necesario que haya una planificación y primero dialogar con unos, adelantar los diálogos y cuando ya se tengan resultados, iniciar el trabajo con los demás y de esta manera podemos estar seguros que las cosas van a estar muy bien.

Recordemos como dice el adagio popular “De la carrera, no queda sino el cansancio” y esperemos que no nos cansemos tan rápido y que logremos encarrilar este país por dónde debe de ser para que pueda salir adelante.

Demos una tregua de los 100 días, y que quienes no supieron gobernar ahora si quieren demostrar que si saben gobernar y que el nuevo inquilino de la casa de Nariño está haciendo las cosas mal, demos oportunidad que trabaje y preparémonos para criticar y de pronto como dijera alguien, castigar cuando las cosas le salgan mal o de pronto reconocer cuando las cosas le salgan muy bien.

Con el dolor en el alma antes de cerrar esta columna, recibí una noticia de la muerte de dos periodistas en el Magdalena, son muchos los comunicadores que pierden la vida y otros están amenazados y sería bueno que el nuevo Gobierno pusiera en práctica las políticas para respetar no solo la vida de los líderes sociales y de los indígenas sino también de los periodistas, periodistas que trabajan desde lejanas tierras del país y qué hacen un buen periodismo porque es por el bien de la comunidad. Recordemos que los periodistas estamos es para contar la noticia y no para ser la noticia, nuestro sentido pésame por la muerte de los colegas y nuestras condolencias y una oración elevada al Todopoderoso para que el país cambie.

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